Octubre 24, 2017

Educación terciaria, un golpe a la educación de calidad

brasil-educacion

Por: Mariana Pallares Avendaño.

Estudiante de Ingeniería Civil – Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito

La educación terciaria es una propuesta de la OCDE para, según lo planteado en el Plan Nacional de Desarrollo (PND 2014-2018) de Santos II, “ampliar la cobertura con calidad de educación”, en la que se iguala la educación superior (profesional, técnica y tecnológica) con la formación para el trabajo y el desarrollo humano, que vendrían siendo los cursos que tienen más de 160 horas (pág. 107, Acuerdo por lo superior 2034).

El gobierno de Juan Manuel Santos lejos de garantizar a los colombianos una educación científica, de calidad y al alcance de todos, se empecina en cumplir  las exigencias de este organismo, y aumentar los indicadores de cobertura en materia de educación sin aumentar el presupuesto de las Universidades Públicas o del Sistema Nacional de Aprendizaje, SENA. Todo, con la finalidad de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, el “club de los países ricos”, donde así como Colombia, están países  que en condiciones de vasallos, que toman las órdenes del organismo y así como en este caso de la “educación terciaria” se persiste en el atraso.

En Colombia, 2,5 millones de jóvenes no cuentan con acceso a la educación superior. La cobertura de educación superior tiene en una tasa del 47%. Pero midiéndola en términos de educación terciaria la cobertura aumentaría aproximadamente al 60%; el engaño de Santos y su ministra de Educación Gina Parody, está en hacer creer que el 13% aproximado de personas, que ingresan a los cursos de más de 160 horas, representan un  aumento en la cobertura de la educación superior, cuando lo que pasa realmente  es que este porcentaje de jóvenes seguiría en las mismas condiciones de falta de acceso a este nivel educativo.

Lo anterior, comprueba que la baja calidad de la educación es una política de estado, dado que el gobierno antes de corregir el creciente déficit de 16.1 billones de pesos que tiene con las 32 universidades públicas, acomoda los contenidos educativos a la calidad que le conviene mantener para cumplirle a la OCDE.

Enterados entonces, a lo que los jóvenes colombianos se enfrentan en materia educativa propuesta por el gobierno de Santos, solo queda la decisión de fortalecer la unidad, la organización y prepararse para las más portentosas movilizaciones en defensa de una educación nacional, científica y democrática.

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *