Octubre 24, 2017

Golpe al bolsillo a las familias en la UPB

13523382-Aumento-de-la-matr-cula-escolar-con-las-tapas-de-graduaci-n-gradualmente-el-aumento-en-la-altura-com-Foto-de-archivo

Illimani Patiño 
Universidad Pontificia Bolivariana

Desconcertados quedaron los estudiantes de la Universidad Pontificia Bolivariana ante el elevado aumento en el valor de la matrícula para el año 2017. Y no es para más, en la mayoría de programas ofrecidos el incremento alcanza el 9% -con relación a la tarifa del año actual- acrecentamiento que ignora las condiciones económicas de las familias golpeadas por elevados créditos adquiridos para que sus hijos puedan acceder y permanecer en la Universidad.

Según la ley 30, ordenamiento nacional en materia de Educación Superior, las instituciones deben aumentar el valor de las matrículas de acuerdo al alza en el índice de Precios al Consumo (IPC), teniendo la potestad de aumentar un porcentaje mayor si justifica nuevas inversiones. Sin embargo, la artimaña usada para el alza ha sido, por medio de Resolución 109 del 20 de octubre[1], establecer un alza sostenida en promedio del 8%, lo que da lugar a acrecentar los valores alrededor de dos puntos porcentuales por encima del IPC proyectado para el presente año.

La Universidad que cuenta con un presupuesto de 198 mil millones de pesos, de los cuáles 3 mil millones son recaudados por el aumento en el valor de las matrículas, parece estar descargando la crisis o transfiriendo la carga económica de los errores administrativos a los estudiantes pues aún no se ha aclarado cuánto será el sobrecosto final en la construcción del nuevo edificio de Ingeniería. ¿Por qué la universidad no responde los diferentes derechos de petición y solicitudes de información sobre los costos del nuevo edificio?

Además, persisten casos críticos como el de Medicina registra un aumento del 20% en dos años y pagará casi 14 millones de pesos para el 2017 que se suma a la larga lista de casos como la vergonzosa situación de los salones del bloque de Derecho, los siete grupos de investigación en la Facultad de Humanidades que no han logrado clasificar como A1 en Colciencias, los escasos 420 millones destinados a publicaciones científicas y participación en eventos académicos; la falta de apoyo a estudiantes en programas bienestar y permanencia. Todo enmarcado en la falta de inversión y en la constante resistencia de las directivas para la existencia de una participación amplia del estamento estudiantil en la toma de decisiones, incluso, sin relevar la totalidad de la información correspondiente a la situación económica de la Universidad y desconociendo el evidente  derecho constitucional que tienen los miembros de la comunidad académica para conocerla.

Esto sin duda es una alerta para que los estudiantes y la comunidad académica se organizasen y haga pie al excesivo aumento, de igual forma, una exigencia a las directivas de la Universidad para brindar información clara y verificable sobre la verdadera situación de la Universidad y generar una amplia discusión sobre el costo de las matrículas que considere la realidad económica de las familias.

[1] http://www.upb.edu.co/pls/portal/docs/PAGE/GPV2_UPB_MEDELLIN/PGV2_M010_NUESTRA/PGV2_M0100070_RECTORIA/PGV2_M0100070020_RESOLUCIONES/PGV2_M0100070020_RESOLUCIONES_2016/RRG-NO-109-DEROGA-RRG-NO-93-2016.PDF

Related posts

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *