Octubre 24, 2017

La pantomima de la gratuidad

Juan Sebastián Amarís Zamora, -OCE – Secundaria, Quindío

El 20 de diciembre del año 2011 se expidió el decreto 4807 que dice asegurar la gratuidad en la educación básica, secundaria y media. La ministra de educación María Fernanda Campo asegura a los padres de familia que están libres del pago de derechos académicos y servicios complementarios (carné estudiantil, matricula, derechos de grado, boletines, entre otros) y no se podrá realizar ningún cobro por parte de las instituciones a los alumnos. Aparte el dinero que transfiere el gobierno también se debe utilizar en transporte, alimentación y materiales de horas complementarias.

El MEN (Ministerio de Educación Nacional) aumentó la cifra de estudiante per cápita de primaria de $35.000 a $65.000 y de secundaria de $62.000 a $95.000 en un año, mientras que en países como Finlandia los estudiantes reciben 48 dólares cada mes. También se  cambio la manera de girar el dinero,  enviándose directamente desde el MEN a los colegios, concesionándole la responsabilidad estatal al sector mixto (publico-privado), un paso más a la privatización definitiva.

El gobierno nacional asegura tres días después de la publicación del decreto, que está ofreciendo la gratuidad total, pero cuando los estudiantes ingresaron a clase se encontraron con una serie de gastos que no contempla el decreto (útiles escolares, transporte, alimentación, entre otros) y claramente los padres tuvieron que cubrirlos.

Después del ingreso a clases, en los colegios se demostró la farsa de la gratuidad total. Los estudiantes han tenido que sufrir las consecuencias de esto. El dinero de los colegios no alcanza para arreglar la infraestructura, hacer mantenimiento a las diferentes herramientas escolares, pagar servicios y trabajadores, entre otros gastos necesarios.  

La política educativa se ha encaminado en cambiar el sistema de educación al servicio de los intereses de unos pocos. Las consignas “educación de calidad un camino para la prosperidad’’ y “ni un niño menos” no tienen ningún asidero en la realidad, puesto que si se trata de no dejar a ningún niño por fuera de las aulas, lo correcto seria construir nuevas sedes educativas,  pero el gobierno nacional hace lo contrario, hacinando una cantidad de estudiantes en un espacio bastante reducido, lo cual va en detrimento de la calidad. En este caso, tal y como sucedió en el proyecto de reforma a la ley de educación superior, derrotada ya por los estudiantes y la comunidad educativa en general; se demuestra que Santos es un alumno que saca 5 en retorica y 1 en practica.

Para un verdadero progreso, se debe tener una educación de calidad, gratuita y publica, pero esta no vale $95.000 ni siquiera $10.000.000, esta es tan onerosa que solo el estado la puede costear. Como podemos ver, la gratuidad que propone el gobierno de santos es una pantomima.

La invitación es a que los estudiantes de los colegios hagan un gran trabajo tomando como ejemplo la organización y la unidad de la MANE (Mesa Amplia Nacional Estudiantil), para luchar contra las malas políticas educativas.

¡Por una educación pública, científica y al servicio del pueblo!


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