Estefanni Barreto Sarmiento
Presidente Consejo Estudiantil Fac. Derecho Universidad Libre
Muchos nos preguntamos en que terminarán los innumerables sucesos que hoy ahondan las dificultades de los ciudadanos de una gran cantidad de naciones. Penurias como la pobreza y la desigualdad son producto de la crisis mundial generada por el dominio del capital financiero monopolista en la economía.
Los hechos se han desbordado, y las injusticias que agobian a la mayoría de países entre ellos Colombia, se profundizan. Un cuadro difícil de desconocer, cargado de agravantes. Así lo confirma recientemente la OIT que ubicó a Colombia como el segundo país de la región con mayor desempleo, siendo superado sólo por Jamaica, además, disminuyendo las condiciones de calidad laboral [1]. El gobierno Santos ha catapultado la crisis con la obediente aplicación de políticas que se han trazado desde los intereses del mercado financiero. Políticas como la privatización y mala calidad de la educación, el desmonte del contrato de aprendizaje, la ley de primer empleo, entre otras; han repercutido de manera negativa en la vida de los jóvenes colombianos. Es en este marco de desigualdades y dificultades económicas, donde se juega el presente y futuro de la juventud.
Empecemos por considerar las cifras de desempleo juvenil, las cuales, según estudios de la OIT, giran alrededor de 75 millones de jóvenes desempleados en el mundo, el estudio además sostiene que los jóvenes tenemos tres veces más probabilidades de estar desempleados. En el caso de Colombia, según el DANE, en el último trimestre del 2011 la juventud desempleada llegó al 17.2% del 58.3% que está laboralmente activa. Esto sin contar con el porcentaje restante que enlista las gruesas filas de la informalidad. [2]
Los motivos que a diario empujan a más jóvenes al mercado laboral son varios, van desde aquellos que, a causa de la situación económica por la que atraviesa el país, se ven obligados a salir a buscar un segundo o tercer ingreso para los hogares, hasta aquellos jóvenes que buscan una opción de empleo al salir de sus carreras o incluso al cierre de éstas; la razón, los costosos créditos que muchos han tenido que obtener para poder acceder a un nivel superior de educación.
Al problema, que crece como un tumor maligno, el gobierno le da tratamiento de cuadro gripal. En consecuencia plantea como salida la Ley de primer empleo. Ley que en realidad reglamenta la entrega de simples “regalos tributarios” a las grandes multinacionales y flexibiliza las condiciones laborales en perjuicio del trabajador y la producción interna. La teoría la revisten con el sonsonete de “promover el empleo”. Además con el cuento de la flexibilidad le abren paso a la ampliación del cooperativismo, firme reflejo de empleos sin condiciones laborales dignas. No hay que pasar por alto que en 2012 se celebra el año internacional de las cooperativas, donde se resalta que el objetivo es acercar más afiliados al sector solidario, y se vuelve un reto que estos afiliados sean jóvenes. Desde cualquier punto de vista democrático es rechazable la existencia de las CTA, sus oprobiosas condiciones laborales y cualquier forma de cooperativismo que degrade y desconozca el derecho a un trabajo digno.
Igualmente, en el actual debate, termina siendo la relación educación-empleo, una necesidad inevitable, frente a ella la encrucijada de dos variables suscita cuestionamientos. La primera es el hecho de que muchos jóvenes no accedan a un trabajo por los deficientes niveles de estudio, fruto de la degradación académica a que han llegado las universidades por la desfinanciación; en segundo lugar está el hecho de que una amplia cantidad de jóvenes termina empleándose en labores que no obedecen a lo que estudiaron debido a que el sistema productivo no responde al educativo. Ya lo afirmaba el ex rector de la Universidad Nacional, Marco Palacios, cuando aseveró “Quizás estamos enseñando demasiado, entregando profesionales que quizás superan las expectativas del mercado”. Así lo evidencian también los programas que dicta el SENA, institución creada para formar trabajadores para la industria, el agro, la minería y los servicios, entre otros, resultó convertida en fortín del clientelismo y rebajando la calidad de los programas para aumentar la cobertura, hasta el punto de no estar formando trabajadores sino repartiendo acreditaciones inútiles y haciendo clientelismo y demagogia. Po eso es de tanta importancia destacar la valiosa lucha en defensa de la educación publica y su calidad, que organizó y dirigió la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, se trata de evitar que nos impongan una educación de quinta categoría, diseñada para el sector financiero y las multinacionales.
Por otro lado, muchos de aquellos jóvenes que como en un sorteo, han logrado sacar la balota ganadora y conseguir un trabajo, viven condiciones oprobiosas, así lo ratifican las cifras en todo el globo terráqueo. Más de 150 millones de jóvenes viven con menos de 1.25 dólares diarios. Cabe añadir que en Colombia la situación no dista de esta realidad salarial. Diariamente quienes consiguen trabajo, lo hacen canjeando derechos laborales por reducidos centavos. Hoy más de cuatro de cada diez jóvenes bogotanos trabaja sin contrato laboral, y muchos trabajos se hacen por medio de contratos civiles, los cuales convierten lo que a los ojos del conocimiento natural es un trabajador, en un prestador de servicios de acto mercantil. Muchos de estos trabajos obligan a que jóvenes entre 14 y 26 años, entreguen hasta lo último de su aliento en tareas en exceso duras, con ausencia de equipo idóneo que los proteja de cualquier accidente. En otros casos, siendo lo más cotidiano, las empresas se saltan todas las garantías de prestaciones sociales y otros pagos de carácter laboral que deben entregar a los jóvenes, todo con la excusa de que “están aprendiendo a laborar” viene la pregunta ¿Cuánto más tendremos que esperar para que estos gobiernos neoliberales y lacayos de las potencias imperialistas, procedan a pagar lo justo?
1. Colombia, con el segundo mayor desempleo en la región: OIT. (www.portafolio.co) 12-enero-2012
2. OIT, desempleo Juvenil en el mundo.
3. El Sena frente al TLC. 12 de Octubre de 2011
4. Boletín de prensa Dane, Febrero 2012

Hola cordial saludo ,es el momento de planificar con tecnicas modernas, como se puede comensar a gestionar un empleo, existen alternativas que requieren de un pequeño capital y proyectos viables que se pueden presentar al comite empresarial para su apoyo,la gobernacion del Valle tiene politicas emprsariales para pequeñas pymes,