José Gregorio Cárdenas Peña, Representante estudiantil ante el Consejo Superior de la UPN
Después de que el gobierno de Juan Manuel Santos impusiera la resolución de licenciaturas No. 18583 de 2017 “por la cual se ajustan los criterios de calidad para los programas de licenciatura”, que derogó su versión anterior, la resolución No. 2041 de 2016 y pese a los reparos y protestas realizadas por rectores, profesores y estudiantes, la reglamentación se implementó en las universidades sin inyección presupuestal para su cumplimiento: esta vez se materializa en nuestra universidad con la obligación de “garantizar que los graduados de todos los programas de Licenciatura cuenten con nivel BI o superior de una lengua extranjera, correspondiente al Marco Común Europeo de Referencia”[i].
La Universidad Pedagógica Nacional en cabeza del anterior rector Adolfo Atehortua, luego de dicha imposición, modificó el Estatuto Académico de manera que se cumpliera con los requerimientos del gobierno, en el caso de las lenguas extranjeras se menciona que “El centro de lenguas ofrecerá cursos adicionales a los ofrecidos por los programas para que los estudiantes se preparen y tengan la oportunidad de alcanzar el nivel exigido”[ii].
Para lograr esto, la universidad decidió ofertar unos cursos extra clase en el Centro de Lenguas, con un costo adicional a la matrícula de $44.500 semestrales[iii], que tiene que cubrir el/ la estudiante, como una opción para alcanzar el nivel requerido pero aplicado como una obligación a final de cuentas, ya que los graduados a partir del 17 de diciembre de 2018 deben contar con un nivel B1 en el idioma inglés.
La administración de la universidad debe esclarecer las preocupaciones que por estos días asaltan a estudiantes de últimos semestres, profundizar en la planificación rigurosa para alcanzar el nivel B1 a corto plazo y de manera gratuita. Es un despropósito que el Ministerio de Educación Nacional le exija a la universidad unos requisitos sin la financiación para cumplirlos, eso demuestra que sus intención no es mejorar la calidad y solucionar las necesidades, sino acabar la viabilidad de muchos programas de licenciatura.
Bajo este panorama, la representación estudiantil solicitará en la próxima reunión del Consejo Superior y a la actual administración que en ninguno caso, los (as) estudiantes debemos asumir el costo adicional de la formación en lenguas extranjeras. Además, que la universidad no podrá impedir el grado de ningún estudiante, como lo dice el mismo Estatuto Académico “la universidad le propicia el aprendizaje de una lengua extranjera y define estrategias de apoyo”[iv]. Finalmente, para que la universidad brinde la más alta calidad educativa, esta debe ser garantizada totalmente por el Estado, por lo que nos corresponde con movilización amplia, masiva y creativa exigirle al gobierno de Iván Duque el presupuesto estatal adecuado.
[i] Numeral 3.4 del artículo 2 de la resolución 18583 del 2017
[ii] Artículo 28 del Acuerdo 010 de 2018 del Consejo superior de la Universidad Pedagógica Nacional
[iii] Resolución Rectoral 0730 del 15 de junio del 2017
[iv] Artículo 25 del Acuerdo 010 de 2018 del Consejo superior de la Universidad Pedagógica Nacional
Vamos UPN 3212452325
