DUQUE: EL CONTINUISMO DE LAS MALAS POLÍTICAS EDUCATIVAS.

Ante la aguda asfixia financiera que los últimos gobiernos han causado al sistema educativo, los constantes atropellos a la profesión docente y los incumplimientos a los acuerdos pactados entre el MEN y los docentes; Fecode convoca este jueves 14 de febrero a un paro nacional de 24 horas para exigirle una solución concreta al gobierno de Duque ante la inminente crisis de la educación pública en Colombia.

Desde la aprobación de los Actos Legislativos 01 de 2001 y 04 de 2007 – de los gobiernos de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez respectivamente – la educación se ha tenido que enfrentar a los más duros recortes financieros lo que ha imposibilitado ofrecer una educación de calidad, con infraestructura óptima y acceso a toda la población. El profesor Francisco Torres de Tribuna Magisterial, demuestra que estos actos legislativos han causado que los municipios y departamentos dejen de recibir cerca de 170 billones de pesos para garantizar necesidades básicas como la salud, educación y saneamiento básico. Esto se ve evidenciado en la cruda realidad que viven los colegios públicos en Colombia. Los datos que presenta el documento Conpes 3831, señala que el 25,5% de las instituciones se encuentra en situaciones de riesgo de inundación y que el 44,6% con riesgo de deslizamientos.

La educación colombiana se raja en todos los aspectos, siendo una vergüenza internacional. Según un informe de la OCDE, el gasto de Colombia per – cápita en educación es 8 veces inferior al promedio de este organismo, 4 veces inferior al de Chile y 3 veces inferior al de México; aun así, la OCDE le dice al gobierno colombiano que los recursos son suficientes.

Es alarmante que uno de cada cinco estudiantes no puede continuar estudiando después de primaria, cerca del 12% no logra acceder a educación básica secundaria, y en las zonas rurales, tan solo el 48% termina el bachillerato. Por otra parte, el 62% de los jóvenes que terminan bachillerato no logran acceder a educación superior.

El nuevo Plan Nacional de Desarrollo (PND), que trazará la ruta de la política educativa de los siguientes cuatro años, reafirma que con Duque nunca ha habido esperanza. Este documento no aumenta la participación del presupuesto de educación como porcentaje del PIB. Además, desmonta el preescolar de tres grados, no hay garantía para financiar el Programa de Alimentación Escolar (PAE), la “óptima” implementación de la jornada única es incierta, golpea la estabilidad laboral de 52.000 profesores provisionales e incumple con la realización de la III Cohorte de ECDF, esencial para el ascenso de los docentes.

Por lo tanto, este gran paro nacional para defender el derecho fundamental de la educación, no sólo les compete a los maestros sino a estudiantes, padres de familia y sociedad en general. Salgamos a las calles a exigir la reforma estructural al Sistema General de Participaciones (SGP) para garantizar una debida financiación, el cumplimiento de los acuerdos del 2015 y 2017, el respeto a la profesión docente, un sistema de salud digno y el freno a la nefasta política privatizadora que Iván Duque pretende continuar.

*Johan S. Bermudez

 

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