
Bogotá, 5 de noviembre de 2014
CARTA ABIERTA
Decanos, directores de direcciones y representantes
CONSEJO DE SEDE BOGOTÁ
Universidad Nacional de Colombia
Respetados consejeros: decanos, directores y representantes
El día de ayer fui oficialmente notificada de dos decisiones que fueron tomadas en el Consejo Superior Universitario de nuestra Alma Máter: en la mañana, en sesión del Comité de Extensión, nos fue expuesta la adoptada estructura académico administrativa para la Sede Bogotá en medio de los reparos públicamente planteados por los vice-decanos de varias facultades; y en la tarde fue conocida la aprobación de la solicitud de un préstamo con FINDETER por 200.000 millones de pesos para proyectos de infraestructura de todas las sedes de la Universidad. Vale la pena mencionar que las dos decisiones fueron suscritas tras ser presentadas en dicho Consejo por el profesor Diego Hernández.
Aunque el contenido de estas decisiones merece un debate serio y riguroso, no sólo en las instancias de decisión de la Universidad sino también en la comunidad universitaria, el énfasis de esta carta no estará en ello sino en lo molesto que resulta la forma en la que estas decisiones fueron planteadas y aprobadas dentro del Consejo Superior.
Por un lado, en la sesión del Consejo de Sede del día 8 DE AGOSTO DE 2014, fue discutida la propuesta del profesor Diego Hernández sobre reforma la estructura académico administrativa de la Sede. Varios miembros del Consejo hicimos hincapié en la inconveniencia de algunos asuntos de la propuesta, en particular sobre la fusión de las direcciones de Investigación y Extensión y la absorción de la División de Museos por parte de la Dirección de Patrimonio y Cultura. Es inevitable percatarse de que las observaciones, inquietudes y críticas que presentaron los vice-decanos de extensión de varias facultades en la sesión del Comité de Extensión del 4 DE NOVIEMBRE DE 2014 fueron las mismas que habían sido reiteradas en la discusión del Consejo de Sede, y frente a las cuales el Vicerrector se había mostrado atento y dispuesto para incluir en su propuesta.
Por otro lado, en la sesión del día 5 DE SEPTIEMBRE DE 2014 se discutió el plan de priorización de gasto en infraestructura de la Estampilla Pro UN y la propuesta no aprobada, también del profesor Diego Hernández, de solicitar un crédito por 400.000 millones de pesos con el FINDETER para agilizar la ejecución de los proyectos priorizados -que tendrían un costo total de 330.000 millones-. El crédito ni siquiera fue puesto en consideración en la votación. Una futura discusión al respecto fue condicionada a los resultados del estudio de una comisión propuesta por el Consejo en pleno, que sería conformada por profesores de la Facultad de Ciencias Económicas de la Sede, y se encargarían de analizar la capacidad de endeudamiento y de pago de la Universidad, y de hacer una proyección sobre los ingresos reales de la Estampilla Pro UN.
Teníamos hasta la fecha dos compromisos adquiridos: 1) las modificaciones correspondientes en el documento sobre la estructura académico administrativa de la Sede que tuvieran en cuenta las observaciones del Consejo, y 2) los resultados de estudio de la comisión de Ciencias Económicas para evaluar las implicaciones de un crédito en la Universidad. Ninguno de los dos fue presentado, como habría sido esperado, virtual o presencialmente a los miembros del Consejo, quienes habíamos sido artífices de estos aportes para las propuestas.
Por el contrario a lo deseable, el vicerrector Diego Hernández continuó con su propuesta de Acuerdo “Por el cual se establece la estructura interna académico administrativa de la Sede Bogotá” ignorando todos los aportes dados por decanos, directores y representantes en una discusión que nos llevó una hora y cuarenta y tres minutos, como consta en el ACTA DE CONSEJO NO. 08 DE 2014. Asimismo el Vicerrector llevó ante el Consejo Superior su propuesta de sumir a la Universidad en una deuda basándose en los resultados que arrojó la comisión de expertos de la Facultad de Ciencias Económicas, sin haberlos dado a conocer al Consejo de Sede que había propuesto su conformación, sin haber dado trámite a la discusión posterior que debía basarse en tales resultados, y obviando la discusión de cinco horas que se dio al respecto, como consta en el ACTA DE CONSEJO NO. 10 DE 2014.
Llama la atención que el profesor Diego Hernández en su calidad de Vicerrector de la Sede y de presidente de nuestro Consejo a la hora de llevar sus proposiciones al Consejo Superior pase por alto las opiniones de todos nosotros, Consejeros, mientras en su documento de estructura académico administrativa da al Consejo de Sede el rol de ser la máxima instancia de decisión en ésta, y que haya sido este elemento la única observación que consideró para alimentar su propuesta de organización interna, pues recordemos que la exposición al respecto realizada por él mismo en la SESIÓN NO. 08 no presentaba al Consejo dentro de las instancias decisorias de la Sede.
Se torna innecesario que el Consejo de Sede siga sesionado si el profesor Diego Hernández va a continuar tomando decisiones de manera unilateral y contrariando de manera consciente el sentido de las discusiones del Consejo. Es necesario abrir un debate al respecto en las sesiones siguientes y exigir el debido respeto a nuestras opiniones y a los esfuerzos que sustentan los aportes y las conclusiones que desarrollamos decanos, directores y representantes como consejeros.
Cordialmente,
Ximena Canal Laiton
Representante Estudiantil ante el Consejo de Sede Bogotá
Universidad Nacional de Colombia
