El Lunes, 11 de julio de 2011, aparecieron en dos céntricos puntos de la ciudad de Barranquilla sendos afiches contra el TLC, uno en la murillo con carrera 44 y otro debajo del puente de la murillo con carrera 22, que atraviesa la cordialidad.
Murales que por su tamaño, son inocultables y por sus colores, llamativos a la vista; miden 7 metros de largo por 2 metros de alto aproximadamente, siendo esta la forma en principio, como la OCE (Organización Colombiana de Estudiantes) pretende reavivar el debate contra el TLC, debido a los pasos del Congreso de los Estados Unidos en pos de la firma del leonino tratado.
Artículos publicados a través de RECALCA http://www.recalca.org.co/, nos ilustran con lujo de detalles al respecto de que la discusión, acerca de si el TLC resulta benéfico o no para Colombia, ya esta saldada, en todos estos años quedó claro en el debate, que los perjudicados con la entrada en vigencia de este “acuerdo” será todo el pueblo colombiano y las ganancias a favor de los gringos, en lo que debemos hacer hincapié es en la desvergüenza del gobierno nacional y su total abyección al país del norte, cual súbdito a su amo.
Estudios del Banco de la República, del Departamento Nacional de Planeación, del Ministerio de Agricultura y las opiniones lanzadas por altos funcionarios gubernamentales, organizaciones empresariales, sociales, indígenas, campesinas, entre otras, develan por un lado el nivel de servilismo hacia el gobierno norteamericano y por otro los presagios nada alentadores de un futuro nefasto para la economía nacional.
La nueva ley de educación superior, que se proyecta como derogatoria de la Ley 30 de 1992, es una medida más que exige el TLC a Colombia, amoldando entonces hasta nuestro aparato educativo a los intereses imperialistas de EEUU y a contrapelo del desarrollo nacional.
Redacción: OCE – Atlántico.
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