Las acusaciones del presidente Abelardo de La Espriella contra Jairo Torres, rector de la Universidad de Córdoba y presidente del Sistema Universitario Estatal, lesionan la autonomía universitaria. Nada justifica la arbitrariedad en asuntos que corresponden a los estamentos universitarios, ni que se arrogue funciones propias de los jueces.
Esta actuación se suma a sus llamados a ingresar la Fuerza Pública a los campus universitarios, pese a los graves antecedentes que este tipo de actuaciones tiene en la historia de Colombia, y a sus recientes imposiciones a gremios como la ANDI, que también generan preocupación por los posibles riesgos para otras organizaciones gremiales que participan en las discusiones más importantes de la vida nacional.
El Gobierno nacional debe desarrollar sus actuaciones con estricto apego a la Constitución y la ley, garantizando el respeto por principios como la autonomía universitaria, la independencia gremial y la libertad de conciencia y opinión. Los sectores nacionales y democráticos debemos rechazar cualquier anuncio o medida que desconozca estos principios.
