REGIONALIZACIÓN EN UNICAUCA. Una muestra más de la crisis de la educación superior en Colombia

Arlen Yangana Palechor
Organización Colombiana de Estudiantes, Universidad del Cauca
Los sistemas de regionalización en la universidad pública, y de hecho en todas las I.E.S., deberían  tener  como propósito descentralizar la institución para llevar sus fines misionales (docencia, investigación y proyección social) a todas las zonas de un departamento garantizando  democráticamente el acceso a esta, rompiendo barreras de acceso y aportando al desarrollo de los individuos y de los sectores regionales; puesto que como lo ha demostrado la UNESCO, el mejor sistema de movilidad social, es la Educación Superior Universitaria.

El tema de la regionalización en La Universidad del Cauca no es nuevo.  Viene adelantándose y   consolidándose como política de descentralización desde hace 26 años, sin embargo en los últimos 10 , y en especial en la actual administración de Juan Diego Castrillón que lleva 1 año, Los adelantos de  esta política se han puesto al servicio de la autofinanciación, fomentando las alianzas público – privadas, la financiación a la demanda, la universidad mixta, y el ánimo de lucro; conceptos derrotados por los estudiantes con la MANE en la movilización del Paro Nacional Universitario del año 2011.

Según el Sistema Universitario Estatal (SUE)  el desmonte presupuestal del estado con las Universidades públicas en Colombia en las últimas dos décadas , llega  hoy a los 18,7 billones de pesos, de estos,  dichas  universidades han tenido que asumir  con la generación de recursos propios 7,5 billones de pesos, cifra que sobrepasa el rubro necesario para que en nuestro país exista educación superior  gratuita y de calidad, es decir, con altos contenidos tecnológicos y científicos, para mantener el funcionamiento de la planta física, la contratación de docentes y trabajadores que  el mayor de los casos se encuentran en unas condiciones laborales pésimas; la ampliación de contenidos y currículos tecnológicos, dejando un déficit  de 11,2 billones de pesos. El estado pretende que con los mismos recursos de hace 20 años se atiendan hoy las necesidades y retos de las 32 universidades públicas de Colombia,  como la ampliación de cobertura y equidad social; criterio que en una universidad desfinanciada apunta al desmejoramiento de la calidad académica, del bienestar universitario y  dispara los costos de las matrículas.

La proporcionalidad entre des-financiación y generación de recursos propios (autofinanciación) de la Universidad del Cauca es manifiesta.  Según el informe de la representante estudiantil en el Consejo Superior de marzo de 2013,  de los casi  130mil millones de pesos de ingresos generales la Universidad del Cauca, se   busca obtener mediante   venta de servicios, la firma de convenios, el cobro matrículas, etc., alrededor de   31.000’.000.000 (treinta y un mil millones de pesos), cifra que asciende exponencialmente en términos reales con   de la disminución en términos relativos y reales  de los aportes Estatales,  que hoy en Unicauca  llegan a 98.915’ 419.864 pesos.  Sin embargo,  es importante decir  2 cosas, en primero lugar el déficit presupuestal de la Universidad, que es el presupuesto   que deja de mandarle el estado directamente  Unicauca para que esta cumpla sus fines misionales, aumente cobertura, actualice infraestructura, etc., no está contado aquí  y  no se alcanza a solventar con la generación de recursos propios y en segundo lugar vemos como con el   programa de regionalización, la   relación inversa que existe entre ente des-financiación y autofinanciación,  se profundiza a favor de la autofinanciación.

Analizando entonces el caso de la descentralización de los fines misionales de la Unicauca a diferentes sectores del departamento, observamos que el proyecto de regionalización, educación abierta y a distancia, tiene serios inconvenientes que es necesario considerar.

En principio no todo es regionalización o descentralización de fines misionales, existen convenios entre  la Universidad del Cauca e instituciones del estado (Policía Nacional), alianzas publico-privadas con instituciones de régimen privado  y/o especial,  sectores  étnicos (convenio CRIC y el que se adelanta con negritudes) y poblacionales (Sur y Norte del  Cauca) que ponen de presente la existencia de 2 tipos universidad en la misma Institución.

La administración de la Universidad insiste en consolidar un sistema de regionalización con el presente esquema, cumpliendo a cabalidad las orientaciones ministeriales de María Fernanda Campo, del Banco Mundial y la OCDE acerca de la estandarización de currículos académicos y  de propiciar las alianzas público – privadas como forma de financiar la universidad, evadiéndole la responsabilidad al Estado de financiar en su  totalidad y ser el garante de la educación pública y de la extensión de los fines misionales de la Unicauca, completamente financiados para la proyección en el Departamento. Por tal razón, vemos cómo las matrículas de los estudiantes de convenio o de regionalización en promedio son más costosas que las de los estudiantes presenciales,  oscilan entre los $700.000 pesos y 1’200.000 pesos,  cuando se supone que la situación económica es peor. Se promueve así la financiación a la demanda mediante los créditos educativos, auxilios de los municipios o del CRIC, porque la idea es que el esquema sea auto-sostenible y genere ganancias.

A excepción del la sede regional de Santander de Quilichao,  en el norte del Cauca, los demás esquemas de regionalización, proyección regional y convenios público-privados requieren más desarrollo,  y más planeación si lo que se quiere es darle a los estudiantes una buena educación. ¡Pero cuidado! Camina un monstruo silencioso dentro de nuestros claustros y facultades,  que bajo el nombre del Regionalización busca  introducir en Unicauca la reforma a la educación superior que derrotamos en 2011, sin Ley. Por tal razón,  hacemos el llamado  a profesores, estudiantes ordinarios, a los  de convenio y de regionalización a conformar una amplia convergencia democrática para hacerle frente a los propósitos neoliberales de Juan Manuel Santos que  a través  del ministerio de educación quiere  poner la universidad al servicio del capital financiero.

Tenemos en nuestras manos la posibilidad liderar una lucha nacional y democrática en el marco de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, la mesa local de Unicauca, para que junto a los distintos sectores democráticos de la sociedad colombiana, generemos  las transformaciones que requiere el Sistema de Educación Superior, aportándole a la construcción de la Ley Alternativa de los estudiantes, en donde se forje la educación centralizada y descentralizada, como derecho fundamental y bien común, que  esté completamente financiada por el estado, las matriculas no tengan altos costos, al contrario,  con tendencia a la gratuidad, las relaciones con el sector privado sean solamente para transferencia tecnológica y de conocimiento y no para la autofinanciación, que los currículos académicos estén a la par de los desarrollos científicos de vanguardia en el mundo,  salvaguardando la libertad de cátedra, de aprendizaje, de organización,  y  locomoción.

 Una nueva educación, para un país con Soberanía, Democracia y paz.

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