Sobre la Movilización del 7 de Abril

Si a cada modelo de país le corresponde un modelo educativo entonces, ¿En que estaban pensando Santos y su Ministra a la hora de proponer la reforma a la ley 30?

Ambos han hecho suficientes esfuerzos para indicar que la educación de los colombianos debe ser pertinente a las necesidades del mercado, el mercado de las “Locomotoras”: “En nuestro gobierno, la educación de nuestro niños y jóvenes corresponde a los rieles de las cinco locomotoras que nos llevarán hacia la prosperidad democrática”. Y es que mientras las grandes potencias se especializan en ciencia y tecnología garantizando una oferta mayoritariamente pública, Colombia le sigue el juego al papel que nos asignaron en la división internacional del trabajo, donde nos especializamos en minería y gran plantación para agro combustibles, al tiempo que desfinanciamos la educación científica y de alta calidad.

Esta reforma a la ley 30 no resuelve el problema del déficit presupuestal de las universidades públicas (500 mil millones) ni el descontrol en el alza de matriculas de las universidades privadas. Por el contrario la reforma recorta notablemente la responsabilidad del Estado con la educación y abre la puerta a las universidades con ánimo de lucro. Lucro que solo se obtendrá a partir de matriculas muchísimo más caras, créditos mas onerosos y prolongados, el desmantelamiento del bienestar universitario y el detrimento de la calidad con contratación de profesores por hora cátedra y acreditaciones y exámenes ECAES que estandarizan contenidos , implantan un pensamiento único y vulneran la autonomía universitaria.

Es cierto como enuncia el ministerio que “la reforma nos toca a todos” lo que obvia el lema oficial es que el único ganador es el capital financiero, quien encontrará un nuevo nicho para sus ganancias, permitiendo además la entrada de las llamadas multinacionales de la educación como las “universidades” Motorola, Disney, Marlboro, Coca Cola, General Motors y la “renombrada” Universidad Chevrolet para taxistas, entre otras. A merced de las ganancias del capital financiero y las empresas foráneas se les dará a los colombianos una educación mediocre, ajustada a una economía mediocre.

La reforma culmina la intención de transformar la educación en un negocio y a la universidad en una empresa. Como si fuera poco, la acompañan la ley de sostenibilidad fiscal que condiciona los derechos de los colombianos (entre ellos la educación) a los compromisos de endeudamiento externo; una ley de primer empleo que le garantiza mano de obra barata y joven a las multinacionales y pos supuesto un Plan Nacional de Desarrollo que en educación ajusta “el capital humano” colombiano a los intereses foráneos.

Este próximo jueves 7 de abril se darán cita estudiantes, padres de familia, profesores, trabajadores , directivas y amplios sectores democráticos de la sociedad colombiana para pronunciarse y movilizarse en contra del mayor atentado para la educación superior en Colombia. Esta movilización deberá llevar las formas más civilistas y democráticas que garanticen una posición consecuente en la búsqueda de una educación que responda a los intereses nacionales, siempre con los más altos contenidos científicos, tecnológicos y del conocimiento; y que respete la autonomía y la democracia dentro de las universidades.
ESTUDIANTE, TIENES UNA CITA CON LA HISTORIA DE COLOMBIA, NO FALTES..

GRITA JUVENTUD -CIENCIAS SOCIALES-

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