BIENVENIDOS: ¡A CONSTRUIR UN NUEVO MODELO DE EDUCACION SUPERIOR!

25 de Julio 2012.
Erika Perea y Angie Gutierrez, Organización Colombiana de Estudiantes,-OCE- Unal Palmira


El Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Mundial (BM), son organismos internacionales que se especializan en dictaminar la política mundial (económica y social) en beneficio de grandes potencias como los EEUU.  Colombia, catalogada como una de las naciones en vía de desarrollo y en concordancia con las políticas orientadas desde el extranjero, ha limitado su aparato productivo a la extracción de materias primas, olvidándose  desarrollar la ciencia, la tecnología, el arte, la cultura y el deporte, elementos esenciales para el desarrollo de la nación.

Sergio Fernández, representante al Consejo Académico de la Universidad Nacional de Colombia afirma que “a cada modelo de nación le corresponde un modelo de educación”,  eso significa que a un país subdesarrollado, le corresponde una educación subdesarrollada, de mala calidad, carente de presupuesto y autonomía, libertad de cátedra, bienestar y excelencia.

Aunque resulta complicado establecer la manera en que un aparato educativo en esencia científico, a la vanguardia del conocimiento y al servicio de una nación ayuda al progreso de la misma, sobresalen los hechos de que Finlandia, EEUU y  países que invirtieron al 2010 el 5,7 y 4,8 respectivamente del PIB a la educación superior, tienen mayores niveles de desarrollo a diferencia de Colombia, quien invirtió a dicho año sólo el 0,47%; las diferencias son abismales.

La inversión en educación determina de manera proporcional su calidad; a mayor financiación de carácter estatal, mayor calidad. Una universidad plenamente financiada por el estado tendrá las garantías para contar con un número adecuado de docentes de planta y de tiempo completo, bibliotecas actualizadas, presupuesto para la investigación, el desarrollo científico, adecuación de laboratorios, teatros, auditorios y demás infraestructura, bienestar universitario a la medida de las necesidades de la comunidad estudiantil, docente y administrativa, como lo son programas de apoyo académico, cultura, deporte, residencias y restaurante universitario, componentes que a la universidad colombiana actual le son imposibles de alcanzar en su totalidad, pues se encuentra sumida en una crisis financiera que supera los 700 mil millones  de pesos; según el SUE (Sistema Universitario Estatal),  como resultado del congelamiento presupuestal ocasionado por la Ley 30 de 1992.

La propuesta educativa del gobierno de Santos y de los gobiernos de las últimas décadas ha sido sacrificar la calidad y la excelencia por la rentabilidad y la utilidad, obligando a las universidades a buscar desesperadamente fuentes propias de financiación, tales como el aumento de la matrícula en pregrado y posgrado, el alquiler de laboratorios, de auditorios como el Hernando Patiño, de espacios físicos como las canchas de futbol en la UNAL sede Bogotá, concesión de cafeterías, así como el congelamiento de la planta profesoral y administrativa, y el aumento de la contratación tercerizada de funcionarios sin condiciones laborales adecuadas. Todo ello conduce a la privatización de la educación superior y aumenta los porcentajes de deserción estudiantil, sobre todo en los estudiantes de los primeros 3 semestres.

La organización Colombiana de Estudiantes –OCE-, les invita a participar de la construcción de la ley alternativa de educación superior, a sumar sus esfuerzos y opiniones a uno de los más grandes movimientos estudiantiles en Colombia como lo es el liderado por la Mesa Amplia Nacional Estudiantil –MANE-, en la cual día a día más de un millar de estudiantes organizados y no organizados luchamos por Una Educación como Derecho, Por Democracia, Soberanía y Paz.

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