Enero 18, 2018

LA NACIONAL REFLEJA LA CRISIS DE LA UNIVERSIDAD COLOMBIANA

Bogotá, 6 de Noviembre de 2012
Inti Mesías Barrera
Representante estudiantil ante el Consejo de Sede, Universidad Nacional (Bogotá)
Al final de cuentas, ¿la Universidad Nacional está en crisis, o no? Hay que pensarlo bien: dieciocho ex rectores están exigiendo al Gobierno 2 billones de pesos, como mínimo, para resolver la ruinosa situación de infraestructura que padece la UNAL, sumándose a los eternos clamores que sobre este asunto han hecho profesores, estudiantes y trabajadores.[1] Además, los rectores de las 32 universidades públicas reclaman atención inmediata a la trágica situación financiera de sus instituciones, sin que hasta ahora hayan obtenido respuesta por parte del alto gobierno.[2]
Ahora, si piensa que la falta de presupuesto a las universidades se justifica porque a ellas ingresan jóvenes de familias adineradas y con capacidad de pagarse una educación privada de calidad, deténgase un momento y vuélvalo a pensar:
La población vulnerable en la UNAL-Bogotá (con Puntaje Básico de Matricula calculado menor o igual a 20) es del 51% (más de once mil estudiantes); y la cobertura de los programas de Bienestar es insignificante y con miras a desaparecer. Planes como el de préstamo-beca ha pasado de beneficiar a 2.609 estudiantes en el 2006 a 965 en el 2012 (Gráfica 1). Además, la casi totalidad de la población estudiantiles de estrato bajo y medio-bajo: en el segundo semestre de 2012 fueron admitidos 2.954 estudiantes en pregrado de la sede Bogotá, de las cuales el 85.4% eran de estratos 1, 2 y 3 (Gráfica 2).
Y también debe pensarlo bien si cree que el estrato socioeconómico y la pobreza no influyen en el rendimiento académico. La relación entre pobreza y deserción es evidente, la Facultad de Ciencias lo demuestra: el estrato 1 tiene la deserción más alta durante los primeros 4 semestres, sumando un 45,9% y a medida que el estrato aumenta, la deserción disminuye (Gráfica 3)
¿Acaso un muchacho mal alimentado puede rendir óptimamente en sus labores académicas e intelectuales? ¿Un estudiante que, para su manutención, debe trabajar cuatro, seis u ocho horas diarias cuenta con la misma disponibilidad de tiempo y recursos que aquellos que no tienen este tipo de urgencias?
Finalmente, si supone que la situación de la “mejor universidad del país” nada tiene que ver con el modelo económico de subdesarrollo que impera en Colombia y que el de Juan Manuel Santos es el gobierno de la prosperidad democrática, vea nomás su Reforma Tributaria, que esquilma aún más a los pobres y las capas medias, despluma el SENA y el ICBF, y alivia hasta el escándalo a las multinacionales y los monopolios. O qué decir de las desvergüenzas de Cerromatoso y de los negociados de don Carlos Slim en Colombia, casos típicos de cómo este Estado plutocrático troquela sus políticas y planes –“locomotoras”– para el exclusivo beneficio de los poderosos (en el caso del señor Slim estamos hablando del capo de tutti capi, magnate de magnates a escala planetaria)[3].
Gráfica 1

Gráfica2


Gráfica 3


[1]http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/ndetalle/article/exrectores-de-la-un-piden-al-gobierno-invertir-en-deteriorado-campus-de-bogota.html
[2]http://www.universidad.edu.co/index.php?option=com_content&view=article&id=3198:-sue-busca-que-gobierno-preste-atencion-a-su-solicitud-de-mas-recursos&catid=16:noticias&Itemid=198
[3]Las cifras presentadas hacen parte de los documentos: GALLEGO Vega, Luis Eduardo. Análisis de la deserción académica acumulada en los cuatro primeros semestres programas de pregrado. Dirección Nacional de Programas de Pregrado; Dirección de Bienestar Universitario. INFORME DE APOYOS ECONÓMICOS A ESTUDIANTES – 2012. Presentados en Sesión del consejo de Sede del 12 de Octubre de 2012.

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