Sensatez y madurez para retornar a clases y seguir luchando por la construcción de la ley alternativa de educación superior

Edwin Ospina
Representante Estudiantil 
Consejo Académico Universidad de Caldas
El viraje político que ha dado el gobierno nacional frente a la propuesta de reformar la ley de educación superior en el país ha generado un necesario cambio de estrategia en el movimiento estudiantil colombiano, que ha tenido como eje conservar el capital político y social logrado en estos meses de movilización y debate.  El retiro del proyecto de ley 112 del congreso de la republica el pasado miércoles 16 de noviembre, el llamado a conformar una mesa entre el gobierno y la comunidad universitaria y las garantías para reacomodar los semestres en las universidades que se vincularon a la dinámica del paro nacional, son hechos que han marcado el devenir del movimiento durante esta semana. En la Universidad de Caldas la dinámica no ha sido distinta. Esta semana en el escenario de las asambleas se han dado fructíferas discusiones acerca de los logros obtenidos y sobre las orientaciones y actuaciones de la MANE; además, se  han analizado las condiciones para que la asamblea general de nuestra universidad suspendiera el paro, quedando claro que la única exigencia que se había realizado para dar este paso era el retiro de la ley del congreso, condición cumplida el día miércoles.

A la luz de estos hechos, la necesaria suspensión del paro suscitó discusiones en términos de calidad académica y de la metodología para retornar a clases sin mayores traumatismos, dejando un margen de maniobra amplio para las movilizaciones en las que con seguridad estaremos insertos el próximo año mientras estemos involucrados en la construcción y discusión de la ley alternativa de educación superior emanada de la comunidad universitaria.

En este sentido, el consejo académico de la Universidad de Caldas, en sesión extraordinaria citada el viernes 19 de noviembre, escuchó la propuesta sobre el calendario académico que se votó mayoritariamente en la asamblea general de estudiantes del mismo día; la propuesta suponía salir a vacaciones inmediatamente y volver a clases en enero para ver los contenidos de las 8 semanas que le restan a este semestre. Dentro de la exposición de la propuesta hecha a la asamblea, se dejó claro que esta debía otorgar garantías con referencia a las semanas académicas que se debían cumplir en los dos periodos de 2012 (18 semanas), con relación a los programas especiales que estudian mas semanas, las 8 semanas restantes de este semestre y se garantizó que la propuesta iría acompasada con los tiempos de vacaciones de los profesores. Este fue el presupuesto bajo el cual el auditorio aprobó la propuesta que después se expuso en el consejo académico; cabe anotar que la propuesta hecha en el consejo académico por parte de sus proponentes sufrió cambios  con relación a la que se había presentado y aprobado en la asamblea general. Una vez escuchada la propuesta, varios consejeros apuntaron que tal y como estada diseñada, no solo era inviable administrativa, académica y financieramente sino que se infirió que no otorgaba las garantías que se habían expuesto en la asamblea general,  ya que no se acomodaba en términos de contratación docente, vacaciones de profesores (que se cruzaban con las fechas en las que estaríamos estudiando), fechas de inscripción de materias y garantía de calidad académica, porque tal y como estaba planteada, suponía terminar el calendario académico de 2012 en febrero del año 2013.

Debido a las aclaraciones hechas por varios profesores, decanos, directores de departamento y miembros de registro académico, y al comprobarse que no se cumplían las condiciones por las que se aprobó la propuesta de la asamblea general de estudiantes sobre el calendario académico, mi voto fue negativo. El consejo determinó implementar la propuesta realizada por la corporación anteriormente, volviendo a clases el 21 de noviembre hasta el 22 de diciembre y nuevamente el 15 enero hasta el 3 de febrero. Esta propuesta sin embargo fue también votada de manera negativa por este representante, ya que se exigió la adición de una semana más en el mes de febrero, solicitud que no tuvo respuesta positiva pero que se discutirá el próximo martes 22 de noviembre en nueva sesión del consejo. Otro elemento para tener en cuenta es que  tal y como lo aprobó la asamblea general de estudiantes y como se había  propuesto con anterioridad por algunos consejeros, se conformará una comisión académica integrada por profesores, estudiantes y administrativos, encargada de que las garantías otorgadas (como la semana de “colchón” sin evaluaciones) sean cumplidas y porque las particularidades de cada uno de los programas sean tenidas en cuenta.

Respeto de manera categórica las decisiones tomadas en las asambleas generales de estudiantes y reivindicó que este es el máximo órgano decisorio de los estudiantes. Sin embargo, los cambios que se suceden en cada paso de los procesos al interior de la universidad, merecen una acción rápida y oportuna, siempre en aras de defender a los estudiantes. Los representantes estudiantiles debemos ser responsables y asumir en todo momento una actitud rigurosa para que nuestras actuaciones tiendan a favorecer al estudiantado en su conjunto. Cabe aclarar en este punto, en aras de disipar dudas sobre el carácter de lo votado el viernes, que la asamblea general de estudiantes puede -de manera autónoma y sin cortapisas- determinar cuando se entra en paro, cuando hay movilizaciones, que actividades se realizan, cuando se levantan o suspenden los paros, entre otras cosas, pero no puede determinar el calendario académico, ya que este es estipulado por el consejo académico de la institución.

Desde la representación estudiantil al consejo académico, hago un llamado a todos los estudiantes de la Universidad de Caldas a la sensatez y la madurez en este necesario retorno a clases. No dilapidemos el aprecio de la sociedad y la aceptación de la opinión pública y construyamos los escenarios que nos permitan generar insumos en la elaboración de la ley que deberá recoger el sentir de los estudiantes y profesores colombianos. Luchamos por cosas grandes, por eso estoy seguro de que la discusión debe avanzar y debemos desarrollar nuestra capacidad de trabajo en conjunto, en aras de  que primen las ideas y los argumentos y no las actitudes sectarias y faltas de objetividad. Los escenarios de construcción programáticas, como los foros Hora 30, nos servirán para avanzar en estos procesos.

Hoy el movimiento estudiantil celebra su primera victoria en esta lucha, sabiendo que existen más objetivos y que con seguridad estos tendrán un mayor grado de complejidad. La claridad en los objetivos y la unidad de acción han hecho que este enorme y creativo movimiento estudiantil haya logrado en tan poco tiempo, tantos éxitos y logros. Solo la unidad y la lucha en el campo de las ideas, lograrán que sigamos avanzando y que lleguemos a una resonante y estruendosa victoria final, posicionando una propuesta  de educación superior que le sirva al autentico desarrollo de nuestra nación.

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