El líder estudiantil destaca el perfil regional de la protestaeducativa chilena y subraya la continuidad con los reclamos de los
llamados “pingüinos” en el 2006.
Por Adrián Pérez
Después de participar en el XVI Congreso Latinoamericano y Caribeño deEstudiantes de Montevideo, Paul Floor Pilquil, secretario deRelaciones Internacionales de la Confederación de Estudiantes de Chile
(Confech), destaca el perfil regional de la protesta. “Nos enmarcamosen la lucha que el movimiento estudiantil viene dando desde la Reformadel ’18, también en la pelea que los estudiantes están dando en PuertoRico o Colombia”, advierte en diálogo con Página/12. Los estudiantes
chilenos en Buenos Aires marcharán hoy a partir de las 17, junto a laFederación Universitaria de Buenos Aires, desde el Obelisco y hacia elConsulado chileno.
–En 2006, los “pingüinos” surgieron como un actor político que
demandaba cambios estructurales. Muchos de esos jóvenes vuelven amanifestarse hoy por la reforma del sistema educativo.
–Ese fue el primer atisbo de un recambio generacional y de una miradamás crítica y libre sobre cómo se venía manejando la educación. La
relación entre los “pingüinos” y el actual movimiento de estudianteses clara. Son los mismos chicos que en aquellas movilizacioneshicieron un tremendo esfuerzo y todo Chile se convenció de que laeducación tenía que cambiar.
–¿Qué aprendieron de aquella experiencia?
–Hoy planteamos una demanda más estructural. No vamos a repetir lasconcesiones de 2006 para que el día de mañana salga una ley impulsada
por la derecha o los sectores más conservadores.
–¿A qué concesiones se refiere?
–Al tema de la estatización de los secundarios o al fin del lucro enla educación, cuestiones que se llevaron a una mesa de diálogo desde
donde salieron propuestas que debían respetarse. La Ley General deEducación sólo aumentó las subvenciones para los colegios municipales,no tomó en cuenta la desmunicipalización ni la estatización de loscolegios.
–¿Ese escenario de propuestas incumplidas por la Concertación serenueva con la oferta del presidente Sebastián Piñera?
–Las becas que ofrece el gobierno son dirigidas a universidadesprivadas que no garantizan calidad, no hacen investigación y quenacieron para lucrar. Son universidades con altas tasas de deserción ypoco índice de inserción laboral. Primero, planifiquemos la educación
para determinar cómo y a quién se le va a entregar ese recurso.
–En ese reclamo subyace un fuerte rechazo a un modelo políticoelitista y concentrador.
–Desde la Confech nos declaramos en contra de la educación de mercado
y del proyecto económico neoliberal. Cada año vemos cómo los derechosdel pueblo son aplastados por los intereses empresariales. Esta crisisque refleja la educación y que hace meses se vivió en el sectorenergético mañana se reflejará en el mundo de los trabajadores.
–Esa perspectiva se vuelve evidente en la adhesión estudiantil al paroconvocado por la Central Unitaria de Trabajadores.
–Históricamente, hemos compartido la lucha. Marchamos convencidos deque el movimiento popular en Chile se va a levantar en base a laorganización de esos sectores. Las transformaciones políticas yeconómicas que queremos realizar van por ese lado.
–Precisamente, trabajadores y estudiantes coinciden en la necesidad derenacionalizar la explotación del cobre.
–La utilidad que el sector privado se lleva de la extracción del cobrealcanza para pagar educación, salud y vivienda. La renacionalización
del cobre podría convertir a Chile en un país con posibilidad de hacergrandes aportes en ciencia y tecnología. Por eso, debe plantearse unanueva reforma tributaria hacia las empresas que explotan el cobre.
–Piñera señaló que nada es gratis en esta vida y que alguien tiene quepagar. ¿Cómo analizan esas expresiones?
–El presidente Piñera representa a un sector de la sociedad queconsidera que la labor individual debe primar sobre lo colectivo. Laúnica manera de garantizar la educación como un derecho humano
fundamental es entregarla gratuitamente.
