Con gran entusiasmo y motivación nos aprestamos a iniciar un nuevo período académico en el Alma Mater por excelencia del departamento del Cesar: nuestra querida UPC.
La Organización Colombiana de Estudiantes, OCE-Unicesar, le da la bienvenida a toda la comunidad upecista, especialmente a los estudiantes nuevos admitidos, la mayoría de los cuales apenas tiene su primer contacto con la educación superior, y recién empiezan a familiarizarse con el concepto de Universidad; por supuesto, muy distinto al de las secundarias de las cuales provienen. A ellos les deseamos éxitos en la etapa de inducción brindada por la institución en los primeros días de febrero. De igual forma, saludamos muy fervorosamente a los estudiantes antiguos quienes, con espíritu heroico, le dijeron ¡NO! a la reforma de la ley 30 de 1992 planteada por el gobierno el año pasado, a través de un proceso histórico de movilización estudiantil que alcanzó su máximo pico en el segundo semestre de 2011.
Esta movilización que fue de carácter nacional, pues contó con el abigarrado respaldo de profesores, directivos, rectores y trabajadores de universidades públicas y privadas, así como de las centrales obreras y sus sindicatos filiales; de los padres de familia y amplios sectores de la población, logró acumular la fuerza necesaria para que el gobierno retirase del Congreso su proyecto de reforma y se materializó en la conformación y fortalecimiento de la MANE (Mesa Amplia Nacional Estudiantil), como gran referente organizativo estudiantil y como única instancia de interlocución de los estudiantes con el resto de los sectores sociales y el gobierno.
Para este semestre, los estudiantes universitarios de todo el país tenemos el reto de lograr construir una propuesta alternativa de Educación Superior. Es necesario que pensemos desde nuestros escenarios locales ¿Cuál es el modelo de Universidad que Colombia necesita?, ¿Qué criterios componen el modelo que proponemos?, tocar cada aspecto del mismo desde la financiación, pasando por la autonomía, la democracia, la relación sociedad-universidad y el bienestar universitario, hasta la calidad académica o cualquier otro eje que se nos ocurra podemos aportar con la profundidad y claridad que caracteriza a la academia universitaria, sin alejarnos de la realidad política y sin desconocernos como actores políticos.
Recordemos que estamos en una época donde el mundo está en constante convulsión, los pueblos se levantan contra la opresión y contra las medidas neoliberales que el capital financiero propone para paliar una crisis económica creada por ellos mismos, producto de la especulación, de la desregularización del mercado, de la superproducción de bienes y servicios y de la cada vez mayor producción de plusvalía con la superexplotación inicua de la fuerza de trabajo.
Este capital financiero, voraz e inescrupuloso tratará, a toda costa, de abrirse paso a nuevos mercados y a nuevos negocios que le representen una mayor tasa de retorno, unas mayores ganancias para sus corporaciones, arrasando en su camino con los derechos y con el bienestar de las mayorías.
De esta materia Colombia no será la excepción. Ya fuimos testigos de cómo reformaron la salud, beneficiando principalmente al capital privado; la manera como se aprobó la ley de Restitución de Tierras, permitiendo la extranjerización de las mismas; la reforma de las Regalías, que le quitó recursos a las regiones más golpeadas por el saqueo minero y los concentró en el gobierno central, y la ley de seguridad ciudadana, que criminaliza la protesta pública. Además, veremos cómo intentarán imponernos reformas a la justicia, Tratados de Libre Comercio, reformas laborales, reformas pensionales y la misma reforma a la educación superior que ya derrotamos una vez.
Ante este panorama el llamado es a que la Juventud y a que los estudiantes colombianos y cesarenses estemos atentos y alertas, prestos a defender nuestro derecho a la educación, el cual definimos que debe tener los componentes de gratuidad y calidad, siguiendo el ejemplo de los estudiantes chilenos, de los movimientos sociales de Europa, destacando a los de España, Grecia, Inglaterra, Islandia, Portugal y de los movimientos de liberación del Medio Oriente, calificados como la primavera árabe. Siendo coherentes, es así como a nivel nacional debemos seguir consolidando a la MANE y a nivel local a la MAEC (Mesa Amplia Estudiantil del Cesar) como la táctica acertada para nuestro propósito en el momento actual.
“Tenemos una cita con la historia”. Sabemos que no seremos inferiores a todos estos desafíos que tenemos por delante y que desde el Cesar alzaremos nuestra voz aportando nuestra fuerza en todas estas justas luchas.
¡Bienvenido el nuevo período académico 2012-I en la Universidad Popular del Cesar!
Presidente de la O.C.E – Unicesar.
Representante Estudiantil de la Facultad de Ingeniería.
