Marcela Escarpetta, Representante Estudiantil Jornada Tarde. Miembro Organización Colombiana de Estudiantes. Colegio técnico Comercial Manuela Beltrán.
Bogotá, Noviembre del 2013
Durante el 2013, los estudiantes del Colegio Manuela Beltrán hemos visto como han aumentado las movilizaciones sociales de los diferentes sectores del país, en rechazo a la política de libre comercio que por más de 20 años ha reemplazado la producción y el empleo nacional por el extranjero. La crisis social se ha agudizado como resultado de los TLC firmados y negociados en el gobierno actual y el anterior.
En materia educativa la situación no es menos grave. La desfinanciación sistemática de la educación superior, por parte del gobierno nacional, tiene al borde de la quiebra a las universidades públicas, que hoy ven caer su infraestructura como la Universidad Nacional de Colombia. La deuda del estado con las universidades, que hoy asciende a los 11,3 billones de pesos, no sólo afecta la calidad de la educación que se recibe, sino que impide el acceso de más jóvenes a la educación Superior. Estudia quien tenga plata para pagar, y en el mejor de los casos, quien pueda endeudarse con el ICETEX, cuya cartera morosa hoy es del 34%[1], los usuarios, no tienen cómo cancelar su deuda.
La educación básica y media, no es ajena a esta crisis. En septiembre, los maestros convocaron a un Paro Nacional por los incumplimientos del gobierno del presidente Santos, y los estudiantes de todo el país han salido a denunciar la falsa gratuidad de la que tanto alardea el gobierno, que llegará por estudiante $65.000 en primaria y $95.000 en secundaria anualmente.2
En la capital del país, la Bogotá Humana del gobierno distrital improvisa políticas como la jornada extendida, el grado 12 y la construcción de nuevos colegios mediante el leasing bancario, sin mayores estudios y afectando la calidad y el bienestar de las instituciones educativas, sus docentes, trabajadores y estudiantes.
En el colegio Manuela Beltrán en donde se desarrollan tres jornadas, el presupuesto que se recibe anualmente es 251´265.3673 pesos para 3.000 estudiantes, esto equivale a un gasto de 400 pesos diarios por estudiante, existe una deficiencia en la infraestructura y una inadecuada política de comedores estudiantiles que reemplaza un almuerzo por refrigerios reforzados, deteriorando la calidad y el bienestar de los estudiantes, también se nota el déficit en las aulas, que nos obliga a usar espacios como la biblioteca para cubrir la falta de infraestructura; en el caso de la sede B se congeló el contrato de la construcción y se aplazó la entrega de la misma hasta el 6 de diciembre del presente año.
Entre los logros obtenidos por los estudiantes están los compromisos adquiridos por la contraloría de la Secretaría de Educación Distrital de iniciar la construcción de un nuevo edificio para el colegio que será asignado para la gestión administrativa.
Analizando estas dificultades no podemos perder de vista que nuestro sistema de educación necesita una atención de los gobiernos distrital y nacional para resolver los profundos problemas que hoy afrontan las instituciones educativas, por eso invitamos a los estudiantes, maestros y padres de familia a organizarnos, por medio de la discusión y la movilización civil y democrática.
¡POR UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD, DEMOCRÁTICA, CIENTÍFICA Y AL SERVICIO DE LA NACIÓN!
3 Fondo de servicios educativos. Acuerdo de No. 15 de Noviembre 29 de 2012. SED.

