LA REFORMA TRIBUTARIA PARA EL CAPITAL EXTRANJERO

Jhon Edward Páez, Representante Estudiantil, Facultad de Ciencias y Educación, Universidad Distrital.
Bogotá 30 de Octubre de 2012

El gobierno de Santos ha decidido presentar el proyecto de reforma tributaria,,hasta el momento nada novedoso en el proceso, ni siquiera es nuevo que la iniciativa de reforma no haya salido como propuesta del gobierno nacional, pues a decir verdad la banca multilateral (FMI y el BM) ya venían sosteniendo reuniones con Juan Manuel Santos para impulsar una reforma, en beneficio de algunos pocos.

Esta reforma es totalmente regresiva para el país por varios aspectos, uno de los principales es que le baja el impuesto de renta a las empresas de un 33% a un 25% beneficiando al gran capital internacional y provocando un fuerte impacto para el país, pues de esta manera empresas como BHP Billinton, Claro – Comcel, Almacenes Éxito, Organización Terpel, Bavaria, Pacific Rubiales, Drummond entre otras dejaran de aportar a la nación cerca de 8.06 billones de pesos, esto sin contar con algunos beneficios tributarios con los cuales ya cuentan que generan una pérdida de 9.7 billones de pesos, obteniendo entonces, mayores ganancias netas para el gran capital financiero, todo este accionar en el marco de la confianza inversionista que atenta directamente a la economía nacional.

Además reduce los costos laborales en un 13.9% de pago de parafiscales en cuanto al Sena, ICBF y salud; generando entonces una crisis en cuanto al recaudo para esas dos instituciones principalmente, pues hoy día se recogen 6.7 billones de pesos, que será reemplazado por un impuesto a la renta de 8%, lo que significaría en el mejor de los casos 3.6 billones de pesos, desarrollando un progresivo deterioro de dichas instituciones que cumplen una labor social irreemplazable, donde el Estado tampoco se hace responsable por el rubro que falte para cubrir la totalidad de los gastos de estas instituciones.

La reforma tributaria además, golpeara sin compasión a la clase media y a los pobres de Colombia, pues el gobierno debe garantizar que el dinero que se llevara el capital foráneo, lo ponga otro sector, en este caso el sacrificado es el asalariado colombiano, pues gravara un impuesto a los salarios superiores a 2.3 millones con un 2%, y de manera progresiva de acuerdo al monto del salario hasta llegar a un máximo del 15%, generando esto un recaudo de 4.69 billones de pesos. Sin ser suficiente para lograr rellenar el agujero que los monopolistas dejan. Se crea un impuesto al consumo que subirá el porcentaje del IVA, que es supremamente regresivo, a algunos productos de la canasta básica entre ellos arroz, maíz, bocadillo, pan, frutas entre otros y hasta a la medicina prepagada.

Cabe aclarar que esta reforma se crea bajo el supuesto de generación y formalización de empleo, y está demostrado hasta la saciedad que reformas tributarias y laborales en medio de libre comercio y confianza inversionista no responden a las necesidades del país pues si fuera cierto no tendríamos una tasa de desempleo superior a dos dígitos y una informalidad abrumadora; como mucho esta reforma lograra formalizar (no generar) un 10% de la informalidad actual, que alcanza cerca del 65% de la totalidad de empleados en nuestro país.

Es por eso que la reforma tributaria debe hundirse por ser antidemocrática y beneficiar únicamente a los grandes capitales financieros, atentando entonces contra la población colombiana. Vamos a manifestarnos de manera civilista y democrática en contra de esta reforma retardataria este 1 de Noviembre. Nos vemos en la calle. 

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